Del perseguir

En un sentido, es narcótica la persecución; en un diagnóstico, narcolepsia por reiteración. En medio de la abstracción de lo cotidiano, no en lo epifánico, sino en el nirvana. En medio de ese centro lumínico, en su desvanescencia, tu sombra giró, y fue como un grito. Antes de ver tu cara, ya la imaginaba.. pero tu cara no se muestra. Al ser quién persigue, tenía certeza de a quién perseguía, tenía. Algo como denso rodeó mi estómago y mis piernas. Volviste tu cara trunca hacia el frente y volviste a ser a quién se persigue, pero preza, ya no más.

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